miércoles, 10 enero 2007

BANDERAS de NUESTROS PADRES lo nuevo de Clint Eastwood

Los conflictos armados siempre han dado origen a multitud de creaciones. Libros, documentales y, sobre todo, películas de cine, han encontrado en esta temática el origen de sus obras de arte. Tal vez sea la Segunda Guerra Mundial la que más interés ha suscitado entre los directores y productores, sobre todo, de la industria americana.

En este caso ha sido Clint Eastwood quien ,tras dos obras maestras como Mystic River y Million Dollar Baby –ambas, para mí de gran calidad y magníficas creaciones-, ha decidido centrar su última creación en la batalla por el control de Iwo Jima, en Japón.

En los primeros meses de 1945 los aliados estaban a punto de doblegar a los nazis, aunque ni ellos mismos lo sabían. La victoria de los estadounidenses en esta isla marcó un punto de inflexión en el desarrollo de todo el conflicto, inclinando la balanza hacia el lado de los americanos.

En esta película se pone de manifiesto la influencia tan grande que tienen los medios de comunicación en la sociedad de cualquier época y ante cualquier situación. Una simple instantánea, captada por el fotógrafo Joe Rosenthal en la que se podía ver a seis soldados norteamericanos clavando la bandera de su país en la cima del monte Suribachi, se convirtió en un símbolo.

Con esta película Clint Eastwood consigue transmitir la angustia de esos tres soldados convertidos en héroes por el presidente Roosevelt y, aún más, durante el mandato posterior de Truman. Sacados de una guerra en la que creían, fueron los protagonistas de una gira para conseguir dinero que financiara el conflicto, de los 14.000 millones de dólares necesarios, se alcanzaron los 27.000.

Basada en el best-seller de James Bradley, publicado en el año 2000, la historia, que en ciertos momentos recuerda al estilo documental, está contada por Tom McCarthy, en el papel del hijo de uno de los soldados, John “Doc” Bradley (Ryan Phillippe). Los otros dos soldados eran, René Gagnon (Jesse Bradford) e Ira Hayes (Adam Beach). Sobre todo este último, no puede soportar la sensación de ser considerado un héroe después del sufrimiento que ha visto y las vidas de sus compañeros perdidas.

Diferente a sus anteriores películas, Banderas de Nuestros Padres se contruye a base de saltos en el tiempo, aunque como las demás, transmite el sentimiento amargo de la vida y las injusticias que rodean el mundo.

Es una película cuyo desarrollo es lento pero que, tal vez por ello, consigue una mayor comunión con los personajes y sus sentimientos.

Si quieres saber más sobre esta guerra, desde un planteamiento diferente -aunque sin olvidar que viene de la industria americana-, te la recomiendo. Es una buena opción para el fin de semana.

En TopMadrid: Los mejores cines



Technorati Tags Más en: Ocio, Cines, Espectáculos en Cartel


<< Home