KLING, moda informal para urbanitas
Todas tenemos una camiseta favorita. Esa camiseta que te salva de quebraderos de cabeza, esa que lavas a mano si hace falta, esa que no prestas a nadie. Esa camiseta que te pones tanto que te da miedo estropear. Pues bien, mi camiseta favorita es de manga corta, blanca y tiene un lazo de color azul en la manga. Es sencilla, con un toque informal, y me sirve para ir a trabajar, para salir a tomar algo ... mi camiseta se adapta a casi cualquier plan que surja. Me gusta porque es larga y no me entra frío por la tripa y porque es de algodón muy gordito y suave, de tacto gustoso. La tengo desde hace un par de años y, a pesar de que me la pongo mucho, no le he cogido manía... La compré en una tienda multimarca, y recuerdo que no me costó más de 20 euros. Hace un par de días decidí cambiar mi ruta al salir de trabajar. Fue entonces cuando encontré la tienda de la que os quiero hablar hoy. Se llama Kling y es la marca de mi camiseta, por supuesto.
Ha sido una sorpresa, capricho del destino, que me topara con esta tienda, sobre todo porque no sabía que existiera un punto de venta oficial. Lleva abierta un par de meses y es un espacio diáfano presidido por una gran casa de muñecas de color rosa.
De sus perchas cuelgan vestidos, camisetas y faldas de diferentes tonalidades y estampados, toda una explosión de color. Es de esas tiendas en las que no sabes hacía donde mirar ni qué probarte porque sabes que todo te va a gustar. Me ha encantado la colección de primavera-verano. Vestidos camiseros de cuadros o tipo babydoll de flores y lunares, camisetas de algodón con detalles originales como botones, lazos, o volantes, faldas con bolsillos en forma de corazón... Sus precios son más que asequibles (las camisetas cuestan unos 20 euros y los vestidos 30) y hay modelos para todos los gustos.
Si todavía no tienes camiseta multiusos deberías darte una vuelta por Kling. Te querrás llevar todo.
En TopMadrid: Kling
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