sábado, 18 febrero 2006

Pasarela Cibeles leva anclas

por Clara Isabel Buedo

Con un gesto mohíno y una sensación de satisfacción, levantamos la mano y dijimos adiós a la 43 edición de Pasarela Cibeles, y es que el embrujo cibelino del ‘fashion show’ no deja indiferente a nadie.

El preámbulo del fin estuvo aderezado con las colecciones de Anke Schlöder y Carlos Díez, moderada y bastante comercial la colección que nos presentó la primera; y divertida y audaz la del segundo.

Anke sugiere un invierno cálido en el que las bajas temperaturas que caracterizan a la gélida estación, no suponen obstáculo alguno para sus diseños: triunfo absoluto de la falda y el vestido relegando a un segundo puesto al práctico pantalón; miscelánea cromática en gasas, muselinas, tejidos vaporosos que acarician el aire simulando una sutil danza; plisados, jaretas, fruncidos; mangas cortas abullonadas, escotes interminables; estampados con un salpicado de diminutas lentejuelas multicolor, brocados dorados, terciopelo… Aires líricos y con cierto toque barroco en esta ‘ponible’ propuesta para el próximo invierno.

El bilbaíno Carlos Díez nos sorprendió nada más salir a escena: las modelos salieron ataviadas con una mullida barba, seña de identidad del diseñador, y que por un momento nos recordó a las gradas neoyorkinas haciendo homenaje a nuestro Pau Gasol… Estética roquera y punk, parkas negras con importantes capuchones; vaqueros pitillo y vinilo negro; en definitiva una propuesta ‘casual’ y desenfadada, muy aplaudida por los que fuimos testigos en las gradas, siendo de hecho merecedora del premio L’Oréal París al mejor diseñador joven del certamen.

Como colofón, la esperada vuelta de Lydia Delgado a Madrid, que satisfizo con creces al público asistente. Con la cabeza ‘gacha’ vemos como enrollan la alfombra y desmantelan el tinglado hasta la próxima cita… ¿Estaremos de nuevo para contároslo?



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DECODELIA, decoración y bisutería

por Clara Isabel Buedo

Los 60… época que sin duda dejó huella y se grabó en la memoria de la historia de forma indeleble, revolución cultural que contribuyó a crear una nueva sensibilidad, un punto de partida hacia un mundo nuevo. Aquí surgió el movimiento artístico-cultural más importante del momento: la ‘psicodelia’, neologismo formado a partir de las palabras griegas psyché: alma y délomai: manifestar; la manifestación más rotunda de los sentimientos, de las opiniones, de los valores…, plasmados en el arte, en la cultura, en una nueva forma de vida… Su influencia aún hoy se percibe en múltiples manifestaciones contemporáneas, especialmente en decoración, publicidad, moda…

Haciendo un simpático guiño a aquella época, Decodelia nos remonta a la explosión de color, a la creatividad, al toque art decó y pop en general de esos maravillosos años. Sus tan solo 60 m2 dan mucho de sí para hacer un breve pero intenso recorrido en la mente: lámparas; piezas emblemáticas como la butaca imitación del modelo ‘Diamond’ de los años 50; jarrones; cuadros de enormes proporciones y clara temática…

Pero aún hay más, compartiendo espacio con este mix decorativo de los 60-70, se exhibe una buena muestra de bisutería de lo más original firmada por artistas madrileños: pendientes, brazaletes, largos collares de plata de ley, resina sintética, gemas, incluso con algún que otro cristal de Swarovsky… piezas singulares y únicas en definitiva. ¿Cualquier tiempo pasado fue mejor?

DECODELIA
Lope de Vega, 26
28014 Madrid
Tel. 91 429 78 30



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Exposición ‘Vanguardias rusas’ en Madrid

por Graciela Marquez

Durante el conocido como período de entreguerras (entre 1918, año en que finaliza la I Guerra Mundial, y 1939, cuando comienza la II Guerra Mundial), Europa vive una auténtica eclosión cultural. Como suele suceder en períodos históricos agitados y convulsos, la creatividad se abre camino rompiendo con lo anterior y lo académico para plantear así una nueva estética para una nueva humanidad. París o Viena fueron los grandes centros desde donde se irradió ese nuevo arte.

Todas estas características descritas pueden aplicarse con razón al arte ruso de 1907 a 1930, que en pocos años dio un giro de 180 grados (al igual que el país, que pasó de una autoritaria monarquía a un régimen comunista pasando por una revolución y una guerra civil). Figuras señeras de la historia del arte como Marc Chagall o Kandinsky propusieron nuevas formas artísticas que no han perdido ni un ápice de su modernidad.

La génesis y el desarrollo de las vanguardias en el gigante eslavo es precisamente el leit-motiv de la exposición ‘Vanguardias rusas’, organizada al alimón por el Museo Thyssen y la Fundación Caja Madrid. 280 piezas de pintura, escultura, fotografía y diseño gráfico y artes aplicadas que se expondrán separadas en dos exposiciones distintas: una en el Museo y la otra, continuación de la anterior, en la sede de la Fundación. Ambas podrán visitarse desde el 14 de febrero al 14 de mayo.

Museo Thyssen Bornemisza
Exposición ‘Vanguardias Rusas’
Del 14 de febrero al 14 de mayo
De martes a domingo de 10.00 a 19.00

Fundación Caja Madrid
Plaza de San Martín, 1
Metro: Callao


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