Planetario de Madrid, un universo por descubrir
por Beatriz Meseguer
Entre las muchas frases célebres de Albert Einstein acabo de rescatar ésta: “La ley de la gravedad no es responsable de que la gente se enamore”. Sin duda, este genio era genio por su gran inquietud por aprender, por esa atracción por todo cuanto observaba y experimentaba, por esa seducción por la ciencia y por esa pasión por hallar una explicación a cada fenómeno.En mi opinión, el aprendizaje debería enamorarnos. No todo está en los libros, aunque sí quepa casi todo en ellos, y experimentar resulta imprescindible para conocer. El arte, la cultura, la geografía, la restauración... incluso, el universo, son secretos que podemos descubrir en un museo, una biblioteca, un restaurante o un planetario.
Conocer el Planetario de Madrid, inaugurado hace 20 años, nos aporta miles de respuestas a nuestras preguntas sobre qué somos o sobre cómo es el espacio que nos rodea. Astronomía, Astrofísica y Ciencia se convierten en este lugar en los mejores maestros y el cielo en el encerado perfecto donde explicarnos sus misterios.
La atracción principal del Planetario es su Sala de Proyecciones donde, gracias a un equipo multimedia, se puede descubrir mucho sobre las estrellas. En ella se exhiben, para todos los públicos, programas audiovisuales sobre diversos temas. Además, en las salas del centro se llevan a cabo exposiciones temporales que tienen por objetivo divulgar el conocimiento astronómico en todas sus vertientes y adaptado a todos los públicos.
Os lo recomiendo a todos aquellos para los que aprender sea una aventura que os atraiga tanto como la mismísima fuerza de la gravedad.
En TopMadrid: Planetario
más en: Ocio, Parques Temáticos, Museos

Por fin, el buen tiempo ha decidido quedarse y su llegada la hemos celebrado retrasando el reloj una hora, guardando la ropa de invierno, planeando las vacaciones de verano y tomando las primeras cañas en las terracitas de la ciudad. Con el sol y el calor también se han despertado las ganas de hacer cosas nuevas, de aprovechar el tiempo y divertirse.