OIL & VINEGAR, ¡Viva la dieta mediterránea!
por Clara Isabel Buedo
Me considero afortunada por tener familia ‘de pueblo’ y poder disfrutar de los paisajes rurales, de los campos salpicados de olivos y vides, y sentir la vida pura y sencilla que allí se respira. Recuerdo mis veranos de la infancia, terminaba el colegio y los padres se echaban las manos a la cabeza (otros la soga al cuello) por no saber qué hacer con esos dulces y tiernos infantes… A mí me mandaban al pueblo, ¡hala! con los tíos y los primos. Y yo me iba, claro. Recuerdo las carreras en mi BH de color azul eléctrico, la envidia del pueblo, y llegar extasiada por la tarde y recibirnos mi tía con la típica frase de todas las tardes: ¡venga nenas, a merendar! El repertorio no era extenso pero sí suculento: chorizo o nocilla, y cada vez que me preguntaba de qué quería el bocata yo le decía: ¡de aceite!Y es que nos podemos sentir privilegiados los mediterráneos por poder disfrutar de tan lujoso caldo —porque hoy por hoy ha de considerarse un lujo, sobre todo por su precio—, y no es para menos: su profundo sabor, sus infinitas propiedades saludables, su textura, su color, su aroma, la manera en la que sutilmente ensalza el sabor de cualquier comida…; desde luego, todo un regalo para el paladar y nuestra salud.
Oil & Vinegar es una curiosa cadena de franquicias premiada en 2005 a la mejor idea de franquiciado, y con buen criterio. Anaqueles surtidos de joyas gastronómicas, aceites de calidad: 25 variedades de aceites de oliva selectos y otros más novedosos y originales como el de nueces de macadamia; vinagres balsámicos, salsas, hierbas y especias; variedad de pastas, de distintos sabores, formas y tamaños; dippers, muy de moda en EE.UU.; ‘mix’ de especias: Rainforest Season, con un gusto a limón y pimienta, Outback Blend, explosión de aromas exóticos; Fruschetta: sabrosa combinación de especias secas como tomate, ajo, orégano, pimienta, perejil… Delicatessen para servirse uno mismo y crear sabores nuevos o hacer regalos distintos y certeros.
Cómo cambian las cosas, ahora me imagino de pequeña en esas tardes de verano con la pregunta de mi tía rezumando en mis oídos ¿qué quieres para merendar?, y yo ya me veo contestando: una tostadita de queso de cabra y nueces bañada con un chorrito de aceite de nueces de macadamia… ¡Y a correr con mi BH!
De venta en: Centro Comercial Madrid 2 La Vaguada
más en: Gastronomía, Alimentación y Bebidas, Tiendas Gourmet

Esta creativa barcelonesa nacida en Arenys de Mar, ya apuntaba maneras en su más tierna infancia. Rodeada de maniquíes y perchas en la tiendecita que su familia regentaba en la idílica Saint Tropez, garabateaba con garbo originales figurines y patrones, lo que la llevó a ingresar en Bellas Artes. Por suerte y caprichos del destino, hizo otro guiño a la