miércoles, 11 octubre 2006

FERIA del MARISCO en Las Rozas - Madrid

por Teresa Morales

Cocido, crudo o a la plancha. Acompañado con una copa de vino blanco, cava o cerveza. Tapeando de pie, o cenando a la luz de las velas. En sopa, cóctel, o parrillada.

No importa cómo, dónde, ni cuándo (aunque es preferible consumirlo de septiembre a abril) el marisco es un placer gastronómico supremo, al que intento sucumbir siempre que tengo la oportunidad.

Así que estoy de enhorabuena ya que la III Feria del Marisco de Las Rozas se inauguró el pasado 6 de octubre, como colofón de las Fiestas Patronales de San Miguel, y permanecerá abierta hasta el próximo 15 de octubre, por lo que los amantes del marisco todavía disponemos de unos días, para pasarnos a degustar tan delicioso manjar.

El Ayuntamiento de las Rozas ha adaptado el Recinto Ferial de la Avenida de Retamar, habilitando una carpa de más de 2.400 m2, donde se pueden probar y adquirir productos de primera calidad, traídos exclusivamente de Galicia.

La Feria del Marisco (FEMAR 2006) dispone de áreas diferenciadas para cada tipo de producto, que se puede probar y adquirir a precios populares.

Gambas, almejas, pulpo, cigalas, nécoras y empanadas son algunas de las estrellas de esta muestra que nos acerca todo el sabor del mar a las Rozas.

Suena irresistible ¿verdad?
  • FERIA DEL MARISCO en Las Rozas
    Hasta el 15 de Octubre de 2006
    Avenida de Nuestra Señora de Retamar, s/n
    Todos los días de 12:00 a 24:00 h. Entrada gratuita



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Una escapada a CHINCHÓN

por Teresa Morales

Algunas mañanas me levanto con ganas de oxigenarme, de respirar aire puro, de pasar un día tranquila rodeada de naturaleza, caminando por el campo. Esas mañanas me escapo a Chinchón.

Chinchón es un lugar histórico conocido sobretodo por su oferta gastronómica, basada en la tradicional cocina castellana que se puede degustar en el gran número de restaurantes distribuidos por el pueblo. Aunque también tiene buena fama por su elaboración de anís y aguardientes, sus embutidos y sus quesos tradicionales.

Lo primero que llama la atención es su Plaza Mayor, de origen medieval, con unos peculiares soportales y balcones en sus edificios, en los que muchos restaurantes han colocado mesas donde se puede comer al aire libre.

En esta explanada circular se encuentran también numerosos bares y terrazas, ideales para tomar unas tapas, entre los que destaca en el número 45 El Bar la Villa, con sus generosas y riquísmas raciones de chorizo frito, morcilla de arroz, bravas, o gambas con gabardina, por nombrar sólo algunas de las más solicitadas.

Pero aunque mucha gente acuda a Chinchón únicamente para comer, vale la pena dedicarle al menos una jornada completa para conocer sus numerosas ermitas, o algunos de sus edificios emblemáticos, como el Castillo de los Condes, construcción iniciada en el siglo XV, que se ha derruido y vuelto a levantar a lo largo de los siglos en numerosas ocasiones.

Justamente al lado del castillo se encuentra una gran explanada, en la que podréis aparcar cómodamente, ya que el fin de semana el centro de Chinchón (que andando está a dos pasos) se transforma en zona azul, casi por entero.

Y llegados a este punto, después de contemplar el paisaje junto al monumental castillo, nada mejor que adentrarse en los alrededores de Chinchón, para pasear tranquilamente entre sus campos repletos de olivos y viñas, donde el atardecer tiñe de rojo la tierra, y el horizonte se extiende interminable, como un bálsamo reconstituyente para nuestros ojos.



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