La isla del tesoro en el Teatro Abadía
por Ruben LeonorComienza el año y Madrid retoma su actividad frenética de trabajo, de estudios, de atascos y días cortos, comenzando a pensar, aunque quede bastante lejos aún, en las tardes de primavera de sol cálido y paseos prolongados por las calles de esta ciudad tan especial.
Los teatros también vuelven a su rutina, con el objetivo de salvarnos por un par de horas del caos que reina nuestras vidas, a través de sus representaciones y sus mensajes, de sus poemas, de sus monólogos y de la risa como válvula de escape.
En esta ocasión, presentamos una obra un tanto especial, basada en textos de Peter Handke, Pablo Neruda, Joan Barril y Joan Ollé bajo el título de La Isla del Tesoro. Un espectáculo lleno de palabras, de metáforas sobre lo cotidiano de nuestra existencia, sobre las cosas que de verdad valen la pena, sobre ti y sobre mí y sobre cómo nos relacionamos.
Tres actrices (Isabelle Bres, Karla Junyent y Ester Nadal), un sofá y un continuo fluir de palabras. Verborrea profunda, un ir y venir de versos y tonterías en igual proporción.
Poesía y malabares con sus palabras para esta propuesta de creación colectiva utilizando el lenguaje como arma central, acompañado de coreografía gestual y música sutil.
La compañía asegura que se trata de un “Cabaret de palabras” surrealista e ingenioso con el que disfrutar de una manera inteligente de una hora juegos verbales inolvidables.
Las tres mujeres practican y se divierten con palabras viejas. Hilvanando unas a otras podemos conseguir un auténtico Best-seller. Adentrándose en lo sencillo de las cosas aprendemos a disfrutar de la coreografía creada por las azafatas en pleno vuelo, de dichos populares, de quedarnos en la primera impresión para no buscar lo que queremos encontrar, sino que la misma esencia de las cosas nos encuentre a nosotros.
L´illa del tresor, programa creado por Joan Barril y Joan Ollé para el Canal 33 de la televisión de Catalunya hace 10 años, ha terminado convirtiéndose en esta propuesta escénica que ahonda en la creación teatral.
En TopMadrid: Teatro Abadía
Los teatros también vuelven a su rutina, con el objetivo de salvarnos por un par de horas del caos que reina nuestras vidas, a través de sus representaciones y sus mensajes, de sus poemas, de sus monólogos y de la risa como válvula de escape.En esta ocasión, presentamos una obra un tanto especial, basada en textos de Peter Handke, Pablo Neruda, Joan Barril y Joan Ollé bajo el título de La Isla del Tesoro. Un espectáculo lleno de palabras, de metáforas sobre lo cotidiano de nuestra existencia, sobre las cosas que de verdad valen la pena, sobre ti y sobre mí y sobre cómo nos relacionamos.
Tres actrices (Isabelle Bres, Karla Junyent y Ester Nadal), un sofá y un continuo fluir de palabras. Verborrea profunda, un ir y venir de versos y tonterías en igual proporción.
Poesía y malabares con sus palabras para esta propuesta de creación colectiva utilizando el lenguaje como arma central, acompañado de coreografía gestual y música sutil.
La compañía asegura que se trata de un “Cabaret de palabras” surrealista e ingenioso con el que disfrutar de una manera inteligente de una hora juegos verbales inolvidables.
Las tres mujeres practican y se divierten con palabras viejas. Hilvanando unas a otras podemos conseguir un auténtico Best-seller. Adentrándose en lo sencillo de las cosas aprendemos a disfrutar de la coreografía creada por las azafatas en pleno vuelo, de dichos populares, de quedarnos en la primera impresión para no buscar lo que queremos encontrar, sino que la misma esencia de las cosas nos encuentre a nosotros.
L´illa del tresor, programa creado por Joan Barril y Joan Ollé para el Canal 33 de la televisión de Catalunya hace 10 años, ha terminado convirtiéndose en esta propuesta escénica que ahonda en la creación teatral.
En TopMadrid: Teatro Abadía
- La isla del tesoro
Del 11 al 21 de Enero de 2007
Horario: De Miércoles a Sábado a las 20:30 h; Martes y Domingos a las 19:00 h
Precio: 19 € / Entradas en taquilla y telentrada
más en: Ocio, Espectáculos en Cartel, Teatros

Los años 80 fueron, como todos sabemos, un éxtasis de revoluciones y cambios en un país que había pasado por cuatro décadas de difícil calificación, pero en las que las libertades brillaron por su ausencia.
La