Centro de gimnasia facial WALKERNINE
por Clara Isabel Buedo
El tiempo a su paso deja su impronta en forma de arrugas, flacidez y otras secuelas que nos hacen recordar lo que hemos vivido; y aunque dicen que ‘la arruga es bella’, un poco más matizada queda mejor... Al arsenal de tratamientos cosméticos y otros elixires para procurar la eterna juventud, se une otra curiosa técnica: el fitness facial.Y no se trata de coger mancuernas con la boca o saltar la comba con las orejas, sino de una provechosa tabla de ejercicios faciales que tonifican, engrosan la epidermis debilitada por los años y redibujan el óvalo facial confiriendo un aspecto más lozano. El rostro cuenta con 57 músculos —nada más y nada menos— de los cuales ejercitamos al máximo unos pocos, el resto sólo los movemos haciendo que con los años la dichosa ley de la gravedad haga de las suyas...
El Centro Walkernine pionero en esta especialidad, ofrece sesiones de gimnasia facial en las que sólo se requieren dos cosas: constancia y fuerza de voluntad. Sesiones individuales sencillas y cortas en las que se va adquiriendo la técnica para poder continuarlas posteriormente en casa y así lograr mejores resultados.
Otras técnicas que ofrecen en este centro: masaje Tui-Na, milenaria técnica procedente de la medicina tradicional china realizada por expertos profesionales que con sus vigorosos movimientos consiguen eliminar tensiones musculares y activar la energía y vitalidad; escuela de la espalda con terapias específicas para esta torturada zona del cuerpo, sesiones de yoga personalizadas o tratamientos de recuperación celular. Por falta de ideas, que no sea...
WALKERNINE
Monte Esquinza, 46
28010 Madrid
91 319 47 45
más en: Salud y Belleza, Gimnasios, Masajes, Tratamientos faciales

Hay ciertos lugares que, antes de atravesar el umbral de la entrada, desprenden un lisonjero despliegue de aromas que atrapan nuestra nariz y se apoderan de nuestro cerebro haciendo inevitable lo que pretenden: que traspases la barrera y te dejes sucumbir por un arsenal de sensaciones olfativas.
Comenzamos enero y con él hacemos balance de los excesos cometidos semanas atrás... La suave manteca de los polvorones, la crujiente pulpa de la almendra y los efluvios animadores de cavas y otros espirituosos, se han instalado con alevosía y premeditación en cartucheras y michelines con intención de continuidad si no ponemos remedio de inmediato. Y un año más, tras apreciar semejante escollo, marcamos como objetivo en el calendario de 2007 el ineludible deber de ‘hacer ejercicio’...
Este efectivo método creado por Joseph Pilates a principios del siglo pasado, se configura como un completo ejercicio muy seguido por un nutrido grupo de deportistas de élite, artistas y celebrities, que aúna la filosofía del ejercicio occidental —dinámico y centrado en la musculatura— y técnicas orientales con las que se trabaja el control corporal a través de la respiración y relajación. Consigue alargar los músculos, tonificar todo el cuerpo especialmente la zona lumbar, abdominal, cuadriceps y aductores, recuperación tras lesiones y mejora de secuelas tras osteoporosis o escoliosis.