Restaurante japonés PINK SUSHIMAN en Madrid
por Clara Isabel Buedo
La gastronomía asiática cuenta entre los occidentales con muchos adeptos a juzgar por el volumen de comensales que jaranean sus mesas. Esas jornadas dominicales en el chino del barrio con toda la familia rodeados de bambúes y joviales adornos dorados, se han convertido en un ‘must’ para los españolitos de a pie... Desde el rollito de primavera de los chinos hasta la tempura o sushi japoneses, en un alarde de cosmopolitismo lo vamos probando todo y nos quedamos encantados con tan exóticas delicias.Sin embargo, la experiencia podría ser más agradable si además de deleitarnos con foráneos sabores obsequiamos a la vista con un entorno colorista, original y de vanguardia. Esto se consigue en el nuevo restaurante Pink Sushiman, original concepto de restaurante japonés donde se reinventa su estética y sus recetas convirtiendo el evento en un acto divertido y de lo más entretenido.
Aunque de proporciones reducidas, este espacio que hace guiños a la estética pop con sus geishas a lo Andy Warhol y elementos del diseño vanguardista, consigue captar nuestra atención con su peculiar y socorrida banda deslizante que recorre todo el local y en la que van desfilando todo un elenco de platos fríos: sushi, ensaladas y otras delicias niponas. Diferenciados por el color, cada plato tiene un precio, sólo tienes que esperar y coger el que te plazca, los apartas a un ladito y en caja se hace el recuento.
Aparte de platos fríos, cuentan con una cocina en la que se elaboran recetas calientes que siguen el mismo sistema de color. Sencillo y práctico. Ambientes reinventados e ideas originales para ratos de ocio divertidos.
PINK SUSHIMAN
Caballero de Gracia, 8
28013 Madrid
91 360 56 08
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Con lo que me encuentro normalmente es con adaptaciones demasiado modernas para mi gusto. Una vez vi El sueño de una noche de verano, fantásticamente interpretado por Verónica Forqué y Mariano Alameda, entre otros, en el Teatro de la Villa pero... ¡¡en patines!! La obra estaba muy bien, pero se me hacía difícil imaginarme a Shakespeare en esta tesitura.