EL MITO DE ANTÍGONA en el Teatro de la Abadía
por Ruben Leonor
En la mitología griega, Antígona es hija de Edipo y Yocasta (reyes de Tebas) y hermana de Ismene, Eteocles y Polinices.A la muerte de Edipo, se suponía que sus dos hijos varones se turnarían en el trono de Tebas, pero se encontraron luchando por el poder y Eteocles se mantuvo en el trono sin dejar lugar a su hermano Policines, el cual reunió un ejercito en el pueblo vecino y volvió a pelear por lo que era suyo. Finalmente murieron los dos, uno a manos del otro.
A la muerte de ambos hermanos, el nuevo rey decide privar a Polinices de honores fúnebres por haber traicionado a su patria, pero Antígona se negará a ello. Hay que tener en cuenta que para los griegos eran muy importantes este tipo de ritos, puesto que si alguien no era enterrado dignamente, se decía que su alma vagaría por la tierra eternamente.
Antígona representa la mujer que lucha contra las reglas marcadas, que lucha contra la tiranía de la sociedad patriarcal y machista, en contraposición a su hermana Ismene, la cual siente incluso cierta inferioridad respecto a sus hermanos.
El Teatro de la Abadía de Madrid presenta una revisión del clásico mito de Antígona bajo la dirección del joven barcelonés Oriol Broggi con la compañía La Perla 29.
El espacio escénico de La Abadía se configura de una manera muy especial para que el espectador pueda disfrutar de esta tragedia con nuevos ojos, en esta versión teatral que ya fue una de las revelaciones de la pasada temporada en Barcelona.
Una interpretación intensa como merece este clásico de Sófocles, concluyendo con un emotivo canto en griego para esta oda a la rebelión frente a lo establecido injustamente y al levantamiento de las mujeres contra la opresión de siglos de machismo inamovible.
En TopMadrid: Teatro de la Abadía
• ANTIGONA
• Del 8 al 25 de Febrero.
• De miércoles a sábado a las 20:30.
• Martes y domingos a las 19:00.
• Precio: 19 €. Entradas en taquilla y Telentrada.
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Siempre tengo una discusión con mi jefe acerca de lo buenos o malos que son los videojuegos. Yo mantengo la postura de que todo es bueno, en su justa medida, por eso no los castigo sin pudor. Y ahí estoy, defendiendo las consolas, cuando no he jugado a ninguna en toda mi infancia. Pero no hablo desde la total ignorancia, ya que tengo un grupo de amigos que se vuelven locos con estas cosas y, claro, ahora que los estoy descubriendo, la verdad es que me encantan.