BIOSCA & BOTEY, todo en iluminación
por Clara Isabel Buedo
¿Nadie ha caído en la cuenta de que lo último en formar parte de la decoración de nuestros hogares suelen ser las lámparas? Bien por su lugar de ubicación ya que habitualmente ponemos la vista al frente y sólo recapacitamos en ellas cuando pulsamos el interruptor, bien porque no encontramos el diseño oportuno y perfecto o bien porque las más bonitas suelen ser las más caras… Para suerte de muchos, las redonditas de papel características de China, solucionan provisionalmente tener que ver la bombilla colgando…Si no es una cuestión monetaria —que ya son palabras mayores—, sino que el problema está en que no se encuentra el diseño deseado, el repertorio de modelos de Biosca & Botey puede satisfacer a más de uno. Su amplio catálogo ofrece soluciones de todo tipo, para todos los gustos y estilos, de techo, pared, pie, ventiladores, plafones o de sobremesa, con un sinfín de materiales y diversas calidades, pero todas ellas de un gusto exquisito.
Perfecta para los amantes del diseño vanguardista, de los modelos más sofisticados y de los que se apunten al color como mejor forma de darle alegría a la casa. Echa un vistazo a su catálogo porque no defrauda, es costoso elegir uno de entre tantos y tan variados ejemplos. A destacar: su amplio repertorio en lámparas de techo, los innovadores diseños en interruptores —transparentes o forrados del mismo papel que la pared, metálicos…—, las míticas lámparas-ventilador en diseños renovados o los curiosos diseños en lámparas de sobremesa. Absolutamente recomendable.En TopMadrid: BIOSCA & BOTEY
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‘Blaaanca y radiaaante va la nooovia…’, o al menos esa es al intención de cada una de ellas… Someterse al estresante trance de elegir vestido para uno de los días más importantes de la vida, puede poner a prueba hasta los caracteres más pacientes. Y es que, aunque digan que las bodas están ‘demodé’, lo cierto es que cada año se copan las agendas de iglesias y ayuntamientos y en los salones es imposible encontrar hueco a un año vista…
No hay nada más seductor, sofisticado y delicado que el cuerpo de la mujer envuelto en el etéreo movimiento de sedas y gasas y ensalzado con la majestuosa luz de los brillantes… Los vestidos de noche o soirées, son las piezas mágicas que engalanan la delicadeza femenina y dotan a su portadora de esa elegancia y charme que sólo la sofisticación puede otorgar.
Mención aparte merece su colección de novias, a la venta en su propio atelier y en las tiendas Pronovias, con dos consignas claras para el estilo nupcial de 2007: escote strapless o palabra de honor y volantes. Encajes, rasos y cándidas gasas otorgan ese halo romántico inconfundible en cualquier novia y las siluetas ceñidas y con corte sirena, dibujan a la perfección el cuerpo femenino haciendo sentir a sus portadoras más blancas y radiantes que nunca. Chicos, tranquilos, dentro de poco también podréis disfrutar de la elegancia Laguna…
La presencia de esta obra en la escena madrileña es mucho más que pura casualidad. Parece ser que el éxito que experimentó Mujeres soñaron caballos cuando se estrenó en Argentina hace ya seis años, ha sido la mejor carta de presentación para que Veronesse, su autor y director, al final haya podido desembarcar con este proyecto en la península. Se estrenó en Madrid la semana pasada y, para bien o para mal, no ha pasado desapercibida.
Almohadones de peluche, alfombras blanditas y estrellas brillantes forman parte del atrezzo de Rompiendo el Cascarón, la tercera edición del ciclo de teatro, música y danza para niños de entre 0 y 3 años.
Sin embargo, estudios realizados sobre cómo influyen las artes en el desarrollo de los más pequeños han demostrado que el ser humano tiene, desde el momento en el que nace, las capacidades auditiva y emocional desarrolladas, y que experiencias como el teatro, la pintura o la danza les ayudan a construir su realidad y estimulan su crecimiento.
Siempre he opinado que las ciudades no están formadas por los monumentos que las integran, sino por las personas que las habitan. Esto parece saberlo muy bien Peter Witte, fotógrafo científico del Instituto Arqueológico Alemán de Madrid. Witte llegó a España en 1965 y, cámara en mano, muy pronto se adentró en la vida de la capital. Entre los años sesenta y noventa, su objetivo enfocó escenas de la cotidianidad madrileña y en sus negativos se entremezclaba una maraña de rostros anónimos con otra de personajes conocidos. Paradójicamente, sus obras nos muestran que aunque treinta años de cambio parezcan dar para mucho, en ocasiones no dan para nada.