Huesos de Santo para el 1 de noviembre
por Marta Reig
Ya estamos llegando a finales del mes de octubre y, como todos los años por estas fechas, todas las pastelerías exponen en sus vitrinas los clásicos Huesos de Santo. Alargados, redonditos y con estrías, los huesitos son para mí un recordatorio con sabor dulce.Gracias a ellos nunca me olvido de que está cerca el cumpleaños de mi hermano: el 1 de noviembre, Día de Todos los Santos. Y precisamente este dulce conmemora esta festividad, recuerda a todos los santos y a todos los muertos desde hace siglos. Las pastelerías de Madrid venden alrededor de 50.000 cada año, una cifra que demuestra que los madrileños disfrutamos de nuestras tradiciones.
Su elaboración siempre ha estado vinculada a fiestas religiosas y antiguamente era la gente mayor la que compraba los Huesos de Santo. Sin embargo, cada vez hay más gente joven que acude a las pastelerías en busca de los tradicionales huesitos.
Su receta es laboriosa pero muy agradecida: almendra molida, azúcar, cáscara de limón, azúcar glass y dulce de ciruela. Unos ingredientes que le otorgan un sabor es especial, parecido al mazapán. Con este dulce no existen las medias tintas: o te encantan, o no te gustan nada.Los Huesos de Santo originales son de color blanco y están rellenos de yema, pero este año los pasteleros más vaguardistas se atreven con todo tipo de confituras: de cereza, manzana, coco, chocolate o fresa. Personalmente, me quedo con los de toda la vida, que me saben a fiesta de cumpleaños.
En TopMadrid: Pastelerías Mallorca
más en: Gastronomía, Pastelerías y Dulces

Los que no llevamos gafas ignoramos los criterios a tener en cuenta a la hora de elegir unas. Aunque es un complemento que nunca llevaré, reconozco que siento debilidad por las gafas. Me paro en los escaparates y me gusta estar al tanto de las novedades.
Después de este párrafo, que me lío, os presento la nueva colección de Anne et Valentin, la firma que consigue que, los que vemos perfectamente, deseemos llevar gafas.
Las mejores ideas suelen surgir de las carencias del mercado; consumidores insatisfechos con la oferta existente o faltos de algo original y divertido. Como otras tantas, así nació la idea de Papalote, una firma de ropa de bebés que aúna moda, calidad y diseño divertido para cubrir los cuerpecitos de los más traviesos de la casa.
El diseño se aprecia en sus divertidos estampados, carteles nada convencionales como ‘nasío pá zampá’ o ‘ladrón de sueños’ que decoran bodies, pijamas, camisetas o baberos convirtiendo el armario de nuestros retoños en un espacio tierno y muy divertido. Se atreven también con camisetas para futuras mamás con frases tan esclarecedoras como ‘fruto de la pasión’… Para bebés y mamás con chispa.