STUART WEITZMAN, zapatos y complementos
El calzado es, sin duda, la pieza clave del acervo indumentario femenino. Aportan prestancia y elegancia, feminidad, sensualidad y el remate perfecto para un look de altura. Su efecto sobre la psique femenina es de tal calibre que incluso se ha llegado a acuñar en algunos medios el término ‘Imeldistas’ en clara referencia a todas esas fanáticas de esta pieza del vestuario.
Las tendencias nos otorgan tal variedad de modelos que a veces resulta difícil elegir el par adecuado; pero en esto, como en casi todo, también hay reglas que nunca fallan: que sean de materiales nobles como la piel, de horma cómoda y diseño sencillo. Con estas tres características la durabilidad del calzado está asegurada. Pero aparte de estas piezas atemporales, existen diseños de calidad a los que es muy difícil resistirse; un ejemplo: las creaciones de Stuart Weitzman.
Su propósito fundamental a la hora de crear calzado femenino es la calidad y la funcionalidad, que la mujer se sienta feliz con sus pies. Este neoyorquino de nacimiento produce unos 600 modelos de zapatos al año, siempre con formas nuevas, se reinventa, explota su imaginación para engendrar hormas únicas en cuanto a diseño y comodidad para el pie.
Juega con los materiales, los mezcla y consigue productos novedosos partiendo de diseños tradicionales: plexiglás, bambú, oro, piedras preciosas o cristales engastados a mano y una particular atención al detalle transforman el calzado en una escultura al servicio de nuestros pies. Para ‘zapatoadictas’.
En TopMadrid: STUART WEITZMAN
Las tendencias nos otorgan tal variedad de modelos que a veces resulta difícil elegir el par adecuado; pero en esto, como en casi todo, también hay reglas que nunca fallan: que sean de materiales nobles como la piel, de horma cómoda y diseño sencillo. Con estas tres características la durabilidad del calzado está asegurada. Pero aparte de estas piezas atemporales, existen diseños de calidad a los que es muy difícil resistirse; un ejemplo: las creaciones de Stuart Weitzman.
Su propósito fundamental a la hora de crear calzado femenino es la calidad y la funcionalidad, que la mujer se sienta feliz con sus pies. Este neoyorquino de nacimiento produce unos 600 modelos de zapatos al año, siempre con formas nuevas, se reinventa, explota su imaginación para engendrar hormas únicas en cuanto a diseño y comodidad para el pie.Juega con los materiales, los mezcla y consigue productos novedosos partiendo de diseños tradicionales: plexiglás, bambú, oro, piedras preciosas o cristales engastados a mano y una particular atención al detalle transforman el calzado en una escultura al servicio de nuestros pies. Para ‘zapatoadictas’.
En TopMadrid: STUART WEITZMAN

Hace relativamente poco asistimos a la usurpación de artículos que hasta entonces pertenecían casi en exclusiva al patrimonio femenino para pasar a formar parte de los neceseres masculinos. Era la era del ‘metrosexual’ que pasó a la más elaborada definición de ‘übersexual’. Cosmética, tratamientos estéticos y toda una batería de artimañas para el embellecimiento personal pasaron a ser propiedad de ambos sexos.
Desde la bisutería a la joyería de alta gama, estas piezas imponentes están concebidas para el deleite de las más femeninas. Las joyas en cualquiera de sus versiones, constituyen auténticos tesoros dignos de coleccionar. Un buen ejemplo de joyas originales, de edición limitada y hechas a mano son las creaciones de la española Patricia Nicolás.
Y es que ‘de casta le viene al galgo’, esta madrileña creció en el seno de una familia que lleva creando piezas de joyería desde 1945. Con tan solo 15 años, empieza a diseñar piezas especiales para la joyería de su familia,