LAMY, bolígrafos y plumas de diseño alemán
Durante mi último año de carrera recibí un regalo inesperado. Era un bolígrafo, y mi novio me lo compró para que me diera suerte en mis exámenes finales.
A pesar de que siempre me han encantado los artículos de papelería nunca antes me había comprado un bolígrafo "caro". Probablemente es un artículo que encontramos en todas partes y a muy buen precio, y además muchas veces los perdemos.
Sin embargo ese regalo cambió mi visión del mundo de la escritura, y desde entonces tengo especial aprecio por los bolígrafos. Se trataba del boli PICO de Lamy, una firma alemana de bolígrafos, plumas y portaminas que lleva diseñando desde 1952. Me encantaba mi PICO rojo, y tras los exámenes lo llevaba siempre en el bolso ya que gracias a su reducido tamaño me cabía en cualquier estuche.
Aunque era pequeñito no resultaba incómodo al escribir porque al presionar sobre su parte trasera se hacía el doble de grande, convirtiéndose en un boli de dimensiones normales. Y toda esta historia la cuento en tiempo pasado porque, desafortunadamente, perdí mi estuche, con el bolígrafo dentro...
El día siguiente a la terrible pérdida fui directa a por uno exactamente igual, pero al llegar a la tienda me llené de dudas, todos eran preciosos! Así me inicié en el maravilloso mundo de los bolígrafos Lamy. Sobre el mostrador de la tienda tenían todos los bolis perfectamente ordenados y desplegados en unas cajitas especiales.
Me llamó la atención que muchos de ellos tenían algo en común, la parte redondeada del clip de sujeción estaba ligeramente levantada. Y en realidad este detalle se trata de uno de los distintivos de la marca, un diseño que Lamy utiliza desde sus inicios. Me llevé una pluma amarilla y negra, muy retro, que escribe divinamente y que aún hoy conservo. Lo mejor de esta marca es que está presente en muchos países y no es difícil encontrar recargas, tanto para los bolis como para las plumas.
Lamy presenta cada temporada varias líneas de bolígrafos, cada una con una personalidad diferente: clásica, retro, moderna... pero todas ellos comparten un objetivo común, la calidad en la escritura, porque aunque son artículos de diseño sus creadores defienden los Lamy como instrumentos de escritura.
Porque un boli, por encima de ser bonito, debe saber escribir. Yo no salgo sin mi Lamy de casa.
Lamy de venta en Ordning & Reda
A pesar de que siempre me han encantado los artículos de papelería nunca antes me había comprado un bolígrafo "caro". Probablemente es un artículo que encontramos en todas partes y a muy buen precio, y además muchas veces los perdemos.Sin embargo ese regalo cambió mi visión del mundo de la escritura, y desde entonces tengo especial aprecio por los bolígrafos. Se trataba del boli PICO de Lamy, una firma alemana de bolígrafos, plumas y portaminas que lleva diseñando desde 1952. Me encantaba mi PICO rojo, y tras los exámenes lo llevaba siempre en el bolso ya que gracias a su reducido tamaño me cabía en cualquier estuche.
Aunque era pequeñito no resultaba incómodo al escribir porque al presionar sobre su parte trasera se hacía el doble de grande, convirtiéndose en un boli de dimensiones normales. Y toda esta historia la cuento en tiempo pasado porque, desafortunadamente, perdí mi estuche, con el bolígrafo dentro...El día siguiente a la terrible pérdida fui directa a por uno exactamente igual, pero al llegar a la tienda me llené de dudas, todos eran preciosos! Así me inicié en el maravilloso mundo de los bolígrafos Lamy. Sobre el mostrador de la tienda tenían todos los bolis perfectamente ordenados y desplegados en unas cajitas especiales.
Me llamó la atención que muchos de ellos tenían algo en común, la parte redondeada del clip de sujeción estaba ligeramente levantada. Y en realidad este detalle se trata de uno de los distintivos de la marca, un diseño que Lamy utiliza desde sus inicios. Me llevé una pluma amarilla y negra, muy retro, que escribe divinamente y que aún hoy conservo. Lo mejor de esta marca es que está presente en muchos países y no es difícil encontrar recargas, tanto para los bolis como para las plumas.
Lamy presenta cada temporada varias líneas de bolígrafos, cada una con una personalidad diferente: clásica, retro, moderna... pero todas ellos comparten un objetivo común, la calidad en la escritura, porque aunque son artículos de diseño sus creadores defienden los Lamy como instrumentos de escritura.Porque un boli, por encima de ser bonito, debe saber escribir. Yo no salgo sin mi Lamy de casa.
Lamy de venta en Ordning & Reda

San Valentín, dícese de ese día en el que uno se estruja el cerebro intentando sorprender a su pareja para demostrarle que la quiere sin que medio sueldo vaya en el intento. Yo quiero UNO DE ESOS, presenta: El huevo con Mensaje. ¡y por 13,99€!. Es increíble, si alguna vez te has preguntado como meten los barcos en las botellas, esto te dejará con la boca abierta. Digamos que El Huevo con Mensaje es un trabajo de ingeniería genética profundamente tonto e irreverente que ha salido mal ¡o muy bien!. El procedimiento es sencillo, solo tendrás que abrir la lata, añadir agua y en cuestión de horas el huevo empezará a quebrarse a la vez que una plantita de judías comenzará a crecer. Sí, sí, nada de pollitos como te esperabas.
En cualquier caso, lo cierto es que estas joviales creaciones por su diseño y su colorido, son perfectas para decorar cualquier cosa, sea para niños o no tan niños. Un ejemplo es el de las Supernenas, estas heroínas de inmensos ojos y cuerpos diminutos y que ya se han visto campar a sus anchas impresas en prendas de ropa como jeans, ropa interior, estupendos artículos para la nieve o para ir en moto, casco incluido, y que no contentas con ello, han decidido ser la imagen principal de una preppy colección de productos de cosmética.
Makeupmania es el nombre al que responde una edición limitada de productos de maquillaje, en la que es posible encontrar desde pequeñas y útiles paletas de brillos y sombras de ojos hasta fantásticos maletines multiproducto de diseños atractivos y actuales. Productos de primera calidad e hipoalergénicos que —aparte de las maletas— también se podrán guardar en su línea de neceseres en los que pululan estampadas las divertidas superheroínas. Para víctimas del síndrome de Peter Pan…
La profusión de perfumerías y centros de cuidado e higiene personal ha tenido como consecuencia que seamos algo más exigentes y necesitemos encontrar lugares que nos permitan encontrar de todo, con la mejor calidad, y con los precios más ajustados que sea posible.