PHYSIA, lo último contra la celulitis y otros tormentos de mujer
Tras la apabullante vorágine de las rebajas, la ropa de invierno se relega al olvido y las nuevas propuestas que ya lucen ufanas en los escaparates de la mayoría de tiendas de las urbes, te incitan a que las descubras y como Rodolfo Langostino en Navidad te susurran al oído: ‘lleváme a casa’…Y vas y picas; y te comes con la vista esa sugerente minifalda que con las altas temperaturas piensas que se convertirá en la reina de tus noches estivales. Pero no piensas en tu tormento nº 1: la celulitis (ni en el 2º: las estrías o el 3º, la flacidez…). Y es que la que no lo reconozca ¡miente! Un abultado porcentaje de féminas tenemos que soportar alguno que otro de estos tormentos que nos hace tener que rechazar más de una de las propuestas de moda del momento.
Soluciones hay varias, algunas muy caras y otras con resultados a muy largo plazo (si es que los llegas a ver…); pero, ¿qué atajas primero: la celulitis, la flacidez o las estrías? Todas ellas amenazas incuestionables de la figura femenina; y es que para tener un cuerpo 10, además de establecer el fitness como rutina diaria impepinable y una espartana dieta, parece que debes gastarte una buena suma en distintos tratamientos que combatan cada uno de estos tres frentes.
Pues parece haberse encontrado la solución: el método PHYSIA, un ‘todo en uno’ para la belleza corporal y… ¡aún hay más! —facial—. Una innovadora tecnología basada en la emisión de frecuencias fisiológicas específicas que permite a Physia entrar en resonancia con las células consiguiendo así regenerarlas de forma rápida y sin efectos secundarios.
En el cuerpo trabaja todos los frentes realizando una función linfodrenante y de tonificación para mejorar visiblemente problemas de celulitis, arañas vasculares, estrías o falta de tono. En la tez consigue regenerar pieles con pequeñas arrugas, cuperosis o flacidez consiguiendo mejorar el tono cutáneo y muscular, aumentando la luminosidad y ofreciendo una expresión facial relajada. Además promete una mejora de la energía vital, el deseo y el sentido del humor… ¡A qué estás esperando!
PHYSIA en SHEN centro de equilibrio y salud

Una de las fragancias revelación de este invierno con no menos seductora campaña publicitaria se ha propuesto —además de anclarse en nuestros baños— ser el complemento ideal de nuestro guardarropa. No podría ser otra que la irreverente Fuel For Life de la firma de vaqueros Diesel la que ingeniase un aroma ‘portable’ que a la par que te perfuma, te sirve de accesorio para adornar tus jeans.
Las refrescantes notas de la mandarina se conjugan con la seductora esencia del almizcle y el pachuli para ellas y pomelo, heliotropo o madera para ellos; aromas chispeantes para gente picante que ahora se presentan en versión mini (cápsula de 3 ml.) y se podrán llevar colgados de los jeans mediante una coqueta cadena disponible en oro o bronce al más puro estilo ‘Bling Bling’ (algo más discreto…).
Pocas firmas de la ‘fashion industry’ se pueden vanagloriar de permanecer vigentes a lo largo de los años fieles a su estilo y filosofía de vida. Un buen ejemplo es Converse y su mítica All Star, la zapatilla más reversionada y adaptada al estilo de cada tiempo. Este año la firma americana está de celebración y conmemora su cien cumpleaños; nada mejor para coronar el evento que hacer una colección especial del calzado más popular e icónico de todos los tiempos.
La colección Century se presentará gradualmente a lo largo de 2008 e incluirá variaciones de clásicos atemporales así como productos absolutamente novedosos que combinan la clasicidad de Converse con diseños vanguardistas. Unos modelos inspirados en los deportes que recogen desde la esencia de las Black Fives del primer equipo profesional afroamericano de los años 20, pasando por las primeras zapatillas de tenis originales pioneras en los 70 y 80, hasta el calzado estrella en el baloncesto actual.
Lo de la cosmética debería llamarse “el fantástico mundo de la cosmética”. Un sector en constante innovación, creación y, sobre todo, dotado de gran pragmatismo. Porque ¿qué hay más práctico que hacerte sentir bella cada día? Pero aún más, ¿qué hay más práctico que unos bastoncillos desmaquillantes?