TWIN-SET, moda y complementos para mujer
Italia es prolija en cuanto a su industria textil; son múltiples las buenas propuestas que traspasan sus fronteras y obtienen éxito allá donde vayan. Una de ellas es Twin-Set, que inició su andadura en los albores de la década de los 90 y fue especialmente a partir del año 2001 cuando empezó a ser reconocida en el resto del mundo.

Ideas frescas que resucitan la moda femenina y se tornan en idóneas para completar el atuendo perfecto para cada ocasión. El alma mater de la firma —Simona Barbieri— ha sabido trasmitir a las colecciones ese toque sensual y sexy tan propio del estilo italiano pero tan personal a la vez, siempre al son de las tendencias pero con su marcada individualidad sello de la casa.
Este verano la colección se antoja especialmente apetecible; la pieza clave es el vestido que toma distintas largadas, desde el corto tipo baby doll a los largos y vaporosos, tejidos de algodón en blancos radiantes con apliques de puntillas y pasamanería de estilo romántico, estampados florales, prendas de punto, apliques de paillettes, camisetas, pantalones tobilleros, anchos, pitillo… Una variada muestra de lo que será lo último para este verano.
A mi juicio resulta muy acertada esa mezcla de cuero y vestido lencero; cazadoras tipo motero con vestidos blancos a la rodilla y botas de media caña que aúnan el aire delicado de los encajes con el lado canalla de la piel. Aparte de ropa, podrás encontrar una amplia variedad de bolsos de todos los tamaños (desde el ‘shopping bag’ al tamaño más pequeño tipo cartera de mano) y calzado como sandalias planas con coquetos adornos, bailarinas o estilo ‘peep toe’ con tacón alto.
TWIN-SET en Van Cuatro

Ideas frescas que resucitan la moda femenina y se tornan en idóneas para completar el atuendo perfecto para cada ocasión. El alma mater de la firma —Simona Barbieri— ha sabido trasmitir a las colecciones ese toque sensual y sexy tan propio del estilo italiano pero tan personal a la vez, siempre al son de las tendencias pero con su marcada individualidad sello de la casa.
Este verano la colección se antoja especialmente apetecible; la pieza clave es el vestido que toma distintas largadas, desde el corto tipo baby doll a los largos y vaporosos, tejidos de algodón en blancos radiantes con apliques de puntillas y pasamanería de estilo romántico, estampados florales, prendas de punto, apliques de paillettes, camisetas, pantalones tobilleros, anchos, pitillo… Una variada muestra de lo que será lo último para este verano.A mi juicio resulta muy acertada esa mezcla de cuero y vestido lencero; cazadoras tipo motero con vestidos blancos a la rodilla y botas de media caña que aúnan el aire delicado de los encajes con el lado canalla de la piel. Aparte de ropa, podrás encontrar una amplia variedad de bolsos de todos los tamaños (desde el ‘shopping bag’ al tamaño más pequeño tipo cartera de mano) y calzado como sandalias planas con coquetos adornos, bailarinas o estilo ‘peep toe’ con tacón alto.
TWIN-SET en Van Cuatro

Ya se lo que estaréis pensando. “Ya está esta pelma otra vez con las telas y papeles pintados ingleses. ¿Y qué pasa con los adeptos al estilo contemporáneo como yo?” Pues tengo que confesar que esta firma la descubrí en casa de un buen amigo mío, y arquitecto, que convirtió un clásico “atelier” parisino en el loft más increíblemente vanguardista, rompedor, provocador, y sugerente que yo he visto. Allí no hacía falta ningún mueble superfluo, ni objeto decorativo alguno. La belleza de las paredes, ventanas, suelos, distribución, y elementos arquitectónicos lograba que cualquier otra cosa molestara. Pero, claro, había un sofá, tan delicado y simple, que casi ni lo veías. Al acercarme me di cuenta que la tela, monocromática, era un terciopelo que tenía un moderno relieve como de ajedrez. Igual que el sillón de la foto de la derecha, pero en crudo. Colefax&Fowler, sentenció Phillipe, como si eso lo explicara todo.
Esta colección se caracteriza por cuatro elementos definidores que intentan conseguir ese aire austero y cómodo de los retiros veraniegos. Fabulosas sedas bordadas con proliferación de flores en su versión más recargada, o sus sobrios relieves de hojas, para los más modernos. Descomunales estampados sobre telas realizadas sobre espectaculares mezclas de diferentes linos. Los clásicos cuadros y las modernas rayas, adaptables y con encanto, realizados en algodones tejidos tan finamente que parecen sedas. Y papeles pintados y cenefas con tal variedad de diseños y colores que seguro que hay uno para un rincón de tu casa. Ya no se lleva empapelar toda una habitación, pero lo más “in” es decorar una pared, rincón, o biombo con algún motivo de reminiscencias asiáticas o victorianas.