BD, muebles vanguardistas que ya son históricos
“Entrar en BD, saludar, pasear, ver, admirar, envidiar, comprar o no comprar, disfrutar todo el rato de la belleza de los objetos. Esas cosas que hacemos los humanos, para ser humanos.”Javier Mariscal, diseñador.
“Una visita a BD es siempre un soplo de aire fresco que estimula la imaginación.”
Nacho James, interiorista.
“Es un lugar de encuentro de las nuevas tendencias. Algo parecido a un moderno anticuario. Un mercado para pasearse, preguntar, tocar, mirar, sorprenderse.”
Teresa Maldonado, periodista.
Los mejores, saben dónde encontrar lo mejor, en unos magníficos bajos de un edificio de arquitectura tradicional del barrio de Salamanca. Alterando el espacio lo mínimo, respetando los estrechos balcones de la fachada, techos, molduras, y tarimas, BD consigue una tienda más parecida a un anticuario que a un aséptico sowroom vanguardista. Un lugar perfecto para exponer muebles de grandes autores internacionales, que por su calidad, perduración en la cima de la vanguardia, y diseño excepcional, ya son clásicos famosos y reconocidos. A continuación, algunos de mis favoritos.



De izquierda a derecha: Silla EGG, diseñada en 1958 por Arne Jacobsen. Lámpara ARCO, diseñada en colaboración por Archille y Pier Giacomo Castiglioni en el año 1975. Silla WASSILY LOUNGE , diseñada por Marcel Breuer en 1925-1926.



De izquierda a derecha: Silla BARCELONA, diseñada por Mies Van Der Rohe en 1929. ADJUSTABLE TABLE, diseñada por Eileen Gray en 1927. Silla THONET 209, diseñada por Michael Thonet en 1859!!.



De izquierda a derecha: LC4, diseñada por Le Corbusier en 1928. Mesa DS1 322, diseñada por C.R. Mackintosh en 1918. Sillón CALVET, diseñado por Gaudí en 1902.
Cuando el talento, la cultura, y la sencillez aparente se unen, forman piezas ya históricas inolvidables. Vete a verlas a BD Madrid, te reconciliarás con la raza humana.
En TopMadrid: BD Madrid

¿Aún te acuerdas de las pesetas? Ay... como olvidarlas. Daban tanto de sí. Una moneda de cien se estiraba como el chicle; nos daba hasta para un whopper en el Burger o para una bolsa llena de chucherías. ¿Y un billete de 1000? Podíamos ir al cine y comer palomitas. ¡Qué tiempos! También sabíamos calcular lo que costaba un coche, e incluso una casa. 

A la hora de encontrar un mueble perfecto para nuestro salón Shabby Chic, Shaker, rústico, o urbano con encanto tenemos dos opciones. O compramos uno nuevo o reciclamos el mueble de la abuela abandonado desde hace años. Es increíble lo que cambian con una mano de pintura. Si hay un mueble que yo odie, son esa especie de mesas para la entrada con patas arqueadas y tapa de mármol. Seguro que sabéis de cuales hablo, estaban por todas partes causando mis peores pesadillas cuando era niña. Pues mirad el resultado (fotos de la derecha e izquierda) con una capa de color y un poco de gracia.
Nos vamos a LEROY MERLIN y compramos los siguientes materiales:
Una vez armados con nuestro material, los pasos a seguir son muy fáciles:
Damos una capa del color deseado, siguiendo siempre la dirección de las vetas de la madera. Si el mueble ya estaba pintado, seguiremos la dirección de los brochazos anteriores.