AÏTA crea su primera línea de ropa femenina
por Raquel Lozano
Muchas veces os he hablado de una firma que desde que la conocí me ha gustado mucho y me ha parecido de lo más original y divertida. Se trata de Aïta, una tienda que se ha especializado en complementos de todo tipo: foulares, pulseras, collares, pendientes… y, lo mejor de todo, en cascos de moto. Son divertidísimos. Pues cuál ha sido mi alegría cuando me he enterado de que a esta gran variedad ahora han añadido algo que ya echaba yo en falta: la ropa. Acaban de sacar al mercado su primera colección de ropa para mujer, unas creaciones cómodas, frescas, femeninas y, como no podía ser de otro modo, divertidas.
Se llama Aïta Sweets y tiene dos líneas principales: una básica llena de “dulces” detalles, y otra más trendy, más actual, que se atreve con diferentes estampados, texturas y formas. Utiliza, por ejemplo, telas troqueladas, fruncidos y bordados. También podremos disfrutar de la seda, el algodón –tan fresquito para el verano y el popelín con lycra.
Los colores son fantásticos. Se suceden lso verdes menta, rojos, turquesas, amarillos, púrpuras, corales… y, como no, el blanco y el negro. Qué tendrán estos colores que siempre están. Sea la época que sea.
Toda la colección es estupenda pero, además, Aïta ha querido, como enseña especializada en complementos que es, cuidar hasta el último detalle. ¿Y qué es lo último a la hora de comprar cualquier cosa, sea lo que sea? El envoltorio. Por ello ha ideado que la prensa se envuelva con su propia etiqueta y posteriormente se meta en una bolsa de tela que lleva el lema de la marca: “Nada es accesorio”.Es lo que le faltaba a Aïta. Ahora, cada vez que vayamos saldremos conjuntadas de pies a cabeza. ¿Qué más se puede pedir?
En TopMadrid: Aïta
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Desde 1931. Pocas cosas más se puede decir de una firma que lleva casi ochenta años siendo un refererente en el mundo de la sastrería, siendo expertos en la camisería masculina.
Otra gran cualidad, su gran oferta de telas. Más de 2.000 muestras entre las que incluyen tejidos como la batista, la seda, las mezclas, los popetines, algodón, lana, etc. o diseños varios como las rayas, los cuadros, o la ausencia de todo, las camisas lisas. 

Una vez trabajado cada grupo muscular a conciencia, se procede a pasar los sacos de hierbas y esencias a 60ºC. La temperatura es alta pero no me quemo. Me llega el mágico aroma de las esencias, la canela, la lima… El efecto de la música y la sensación de los sacos sobre mi piel son indescriptibles. Todo este ritual se realiza en todo el cuerpo, de tobillos a cuello y finaliza con un ligero masaje en cara y cabeza. Termina la sesión, soy incapaz de articular palabra. Para despejarme, disfruto de un beneficioso té que me hace reponer pilas al menos para poder llegar a casa…